El origen azteca del cacao
- Lau Sanz
- 8 abr
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Entre los indígenas centroamericanos, más conocedores de las posibilidades que daba el cacao, se acostumbraba preparar una bebida que se asemeja al chocolate a la que llamaban cacao cocido. Para hacer cacao cocido se extraía la manteca de las semillas. Esto se lograba poniendo la mezcla molida con agua en un recipiente y calentándola a fuego lento. A los pocos minutos, la grasa del cacao subía a la superficie y se la retiraba con una cucharita de madera, hasta que formara una gran masa. Esta masa se cernía y era puesta a enfriar unas cinco horas; una vez endurecida se usaba como una pasta para preparar la bebida. 11 El árbol del cacao, sus frutos y las bebidas que con ellos se preparaban tenían un gran valor médico, ritual y simbólico. El cacao formaba parte de casi todos los aspectos de la vida de las diversas sociedades que integraban Mesoamérica: era alimento nutritivo, artículo de gran importancia económica, codiciado símbolo de posición social, eficaz medicina y un medio de comunicación con sus deidades. Por todo esto, el cacao llamó poderosamente la atención de los conquistadores españoles. La invención del chocolate Fueron los propios conquistadores españoles los primeros europeos que, después de conocer el cacao, lo incorporaron a su dieta. Esta rápida aceptación del cacao por parte de los primeros habitantes europeos de este continente se realizó con la mayor facilidad e hizo de este alimento uno de los manjares típicos del Nuevo Mundo. Los conquistadores españoles pronto se dieron cuenta de la importancia económica que tenía el cacao para los indígenas e incluso aprovecharon sus propiedades energéticas al tiempo mismo que llevaban a cabo sus campañas. Esta bebida --




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